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lunes, 7 de junio de 2010

El tántalo

Volvemos a los objetos que podemos encontrar en el 221B de Baker Street. Si el tántalo está relacionado íntimamente con el gasógeno, que ya examinamos en su día, puesto que ambos se usan para servir brebajes alcohólicos, en nuestra clasificación pertenece a la categoría «objetos inferidos», ya que no se especifica en el Canon que los inquilinos de la famosa dirección poseyeran uno. Aunque ha hecho tanta fortuna que toda recreación que se precie de las famosas habitaciones la incluye, la única mención canónica a tal cachivache la encontramos en BLAC y no lo sitúa en allí, sino en la cabaña del viejo lobo de mar Peter Carey: Homes pregunta al inspector Hopkins si había algún otro licor, aparte del ron que la víctima y el asesino parecían haber compartido, a lo que responde «Yes; there was a tantalus containing brandy and whisky on the sea-chest. It is of no importance to us, however, since the decanters were full, and it had therefore not been used.» («Sí; había un tántalo con brandy y whisky sobre el cofre de marino. Sin embargo, no tiene importancia para nosotros: las botellas están llenas, así que no se han tocado.»). Por supuesto, el joven inspector se equivocaba al no prestar atención a ese detalle.

Tántalo de Baker Street
Tántalo expuesto en el museo del 221b de Baker Street. Sus dos botellas contienen ginebra y whisky, como indican los carteles. Al lado puede ver parte del gasógeno

Un tántalo consta de un juego de botellas de cristal labrado, dos o tres en los modelos más corrientes, que se rellenan de los licores favoritos del usuario, y de un bastidor de madera en el que las botellas encajan. Este bastidor permite ver bien las botellas y su contenido, ya que suele ser muy sucinto, a penas una base y un asa en la parte superior, pero dispuesto tan estrechamente que no es posible hacer uso de las botellas sin abrir el listón frontal de la base en otros modelos, un lateral practicable a tal efecto mediando el uso de una llave.

Tantalus F&M 1
Modelo de tres botellas expuesto para su venta en los almacenes de Fortnum & Mason, de Picadilly street. Abajo, detalle que muestra cómo se abre
Tantalus F&M 2

Naturalmente, el fin de tal dispositivo, a demás del decorativo, es impedir beber tan preciosos néctares a aquel que no disponga de una copia de la llave, muy particularmente, a los miembros del servicio doméstico. Como hemos visto recientemente, la desaparición de un licor no era un tema banal.

Castigos divinos
Tres de los más famosos condenados por los dioses en la mitología griega; Tántalo, Sísifo e Ixión, en una ilustración de The Age of Fable, de Thomas Bulfinch, publicado en Filadelfia en 1897, tomada de Clipart ETC

Otro elemento curioso en relación con este objeto es su nombre, que toma de Tántalo Zeúsida, rey de Frigia. La mitología lo hace reo de diversos delitos según las fuentes; de divulgar secretos de los dioses (Eurípides) de haber robado néctar y ambrosía del Olimpo (Píndaro) de haber servido a los dioses la carne de su propio hijo en un banquete (Ovidio) o de haber robado o escondido el mastín de oro de Rea (Pausanias). Pero si el delito es diverso, su castigo es unánime: Tántalo es condenado a pasar la eternidad padeciendo sed y hambre, pese a encontrarse semisumergido en aguas cristalinas y tener frente a sí una rama con deliciosos frutos en sazón: cada vez que intenta aproximarse a uno u otro manjar estos se apartan de su boca. Tántalo se ha convertido en la imagen tópica de los deseos frustrados y raros son los escritores que no han recurrido a ella.

Tántalo BBC
El tántalo en el Perro de la BBC de 1968
Media de seda: Tántalo
En El caso de la media de seda, Holmes hace uso del tántalo, pese a las llamadas a la moderación de su amigo y doctor
Hound of London brandy
La señora Hudson intenta dar un trago subrepticio de brandy en The Hound of London

Al contrario que los poetas, que retratan las tentaciones de sus personajes comparándolos con el infortunado rey, los caballeros victorianos parecen identificarse más bien con los dioses, al negar la bebida a sus subordinados. En el caso particular de Holmes y Watson, hay que tener en cuenta que no había mucho servicio doméstico en Baker street. Había una doncella, que se menciona, por ejemplo, en STUD y se hace referencia a una nueva cocinera en THOR. A veces se menciona a un muchacho, puede que sea el mismo Billy que vemos en MAZA. Quizá cuando Holmes se preguntaba «¿Hasta qué punto tengo derecho a ponerlo en peligro?» no se refería a un peligro criminal, sino a los peligros de la dipsomanía. Como es sabido, la dueña de la casa, la señora Hudson, aseguraba algunas de las tareas domésticas; ciertas parodias holmesianas, apoyándose quizá en sus orígenes escoceses, le atribuyen una marcada afición por las bebidas espirituosas; es el caso en los tebeos de Nicolas Barral o de la película canadiense The Hound of London. No obstante, en la versión de Granada, vemos que la digna señora accede sin impedimentos a las botellas del tántalo para servir un trago reconfortante a Percy Phelps (NAVA). Un cierto Brad Keefauver ha propuesto incluso que de quien había que defender los licores era del hermano alcohólico de Watson mencionado en SIGN. Sabemos que Holmes había de guardar bajo llave la chequera de Watson para que no se arruinara en los caballos ¿quién guardaría la llave del tántalo?

La capitular está montada sobre un grabado del s. XVII que muestra el castigo de Tántalo.

domingo, 23 de mayo de 2010

Holmes y el ajedrez

Una primera versión de este artículo apareció en El Predicador Malvado en septiembre de 2008. La publicamos aquí con importantes mejoras y adiciones.

El ajedrez aparece frecuentemente en las obras de ficción: en ocasiones como un mero elemento ambiental evocador o atributo de un personaje al que se quiere presentar como inteligente, reflexivo o incluso maquiavélico. Otras veces, con mayor desarrollo, puede aparecer una partida, parcial o completa. Un recurso muy utilizado es el del ajedrez como metáfora del enfrentamiento entre dos personajes, que puede funcionar a varios niveles, desde el más metafórico hasta la partida auténtica a la que aludíamos antes, pasando por diferentes formas de calco de la estructura de una partida o de los movimientos de las piezas por el argumento. Esta transposición de la estructura del ajedrez a la narración ha propiciado obras tan interesantes como La torre herida por el rayo, de Arrabal, o la película Fresh e incluso obras maestras como La defensa, de Nabocov, y también desafortunados experimentos como La tabla de Flandes o Jaque al asesino. El análisis de estas alusiones ajedrecísticas en las artes narrativas, pero también en las plásticas, es el objeto del excelente blog Artedrez, por lo que remitiremos a varios de sus artículos en este post, en el que nos centraremos en el ajedrez en el ámbito holmesiano.

Media de seda 07
El tablero jaquelado y sus piezas forman parte de los elementos que encontramos de manera recurrente en las recreaciones de las habitaciones del 221b de Baker Street, pese a que el Canon no los mencione. Arriba, un ejemplo tomado del telefilm El caso de la media de seda

Dentro de la categoría de objetos no mencionados en el Canon, y sin embargo de persistente presencia en las recreaciones de las habitaciones del 221b de Baker Street, está el tablero de ajedrez; pero antes de examinar la explotación de este elemento en pastiches y adaptaciones, veamos qué papel juega en las narraciones de Doyle. Al contrario que Philip Marlowe, capaz de resolver el enigma de la esfinge, no vemos a Holmes acercarse a un tablero en todo el Canon. La alusión más famosa la encontramos en RETI (nada que ver con el jugador Richard Réti ni con la apertura a la que da nombre) en el que este juego había sido el medio a través del cual el asesino y la víctima habían trabado su relación. Hablando del asesino, muy inteligente, pero de dudosa cordura, explica Holmes «Sobresalía en ajedrez, lo que es rasgo de una mente intrigante». Estamos por tanto en el ajedrez como atributo maquiavélico al que hemos aludido. Esto ha hecho pensar a muchos que Holmes no apreciaba este juego; se le podría objetar que la víctima era un jugador de parecido nivel. Además, si el ajedrez se relaciona con el crimen, precisamente por ello lo consideraría digno de estudio. Juan Requena, en su artículo sobre este relato, considera que su estructura imita la de una partida, como en los casos que hemos mencionado más arriba. Sólo en ese caso debería estudiarlo el Detective, ya dice en STUD que sólo le interesa profundizar en los conocimientos y habilidades que puedan serle útiles en su oficio y el ajedrez, como observaron Unamuno y muchos otros, sólo sirve para jugar al ajedrez. No obstante, ese principio de economía holmesiana es contradicho por las acciones y decires del personaje en numerosas ocasiones a lo largo de sus aventuras, como han señalado muchos autores.

REDC2
Uno de los tópicos más visitados por el arte, ya desde Omar Jayyam, es el que compara a los humanos y sus vidas, sujetas a causas que se les escapan, con las piezas de ajedrez. A esa imagen aluden estos fotogramas: en el primero, del episodio que adapta REDC de la serie de Granada, Holmes se ayuda de unos trebejos para representarse a los miembros de la asociación criminal a la que alude el título; en el de abajo se subraya la metáfora por el pequeño tamaño de los personajes en Basil, el ratón superdetective

Basil2

En cuanto a los trebejos como metáfora del enfrentamiento entre dos personajes, se explota en extracanónicamente a menudo para retratar el antagonismo Holmes-Moriarty, ya que subraya su aspecto intelectual. El texto, por su parte, prefiere una metáfora esgrimística o pugilística, ya que Holmes describe su lucha «silenciosa» con el Napoleón del crimen como «the most brilliant bit of thrust-and-parry work in the history of detection» (FINA). Se recurre, sin embargo, a la ajedrecística, para describir su enfrentamiento con el Conde Sylvius: «Holmes looked at him thoughtfully like a master chess-player who meditates his crowning move» (MAZA):

Simpsons in the Strand
Si The Simpsons-in-the-Strand nació con la intención de dar sus cartas de nobleza a la gastronomía británica, su vocación ajedrecística es evidente desde el portal. Abajo, a la izquierda, la «Inmortal», en una animación tomada de la Wikipedia. A la derecha, hemos marcado con un punto rosa la situación del restaurante en el Stanford's Map Of Central London de 1897. La calle mantiene aún hoy el antiguo sistema de numeración que describimos en su momento a propósito de Baker Street y se encuentra en el número 100

AnimECHECS-Gambit-du-Roi1 Simpsons-in-the-Strand

Podemos esforzarnos en encontrar una referencia indirecta: a Holmes y a Watson les gusta cenar en el Simpsons, donde se dan cita en ILLU y pretenden restaurarse al final de DIYN, tras varios días de ayuno de Sherlock. Este local no sólo es famoso por su cocina, sino también como club de ajedrez: fue frecuentado por Staunton y escenario de la «Inmortal» jugada por Anderssen y Kieseritzky en 1851. Podemos, pues, especular que si nuestros amigos eran habituales de The Grand Divan, deberían haber entrado en contacto con este ambiente.

En todo caso existe, como decíamos al principio, una atracción entre los dos mundos; veamos cómo se ha explotado en cine y televisión, en literatura y... en ajedrez:

Empecemos por citar algunos ejemplos fílmicos:

SH Faces Death 1
Arriba vemos a Basil Rathbone en Sherlock Holmes desafía a la muerte, abajo Jeremy Brett reflexiona frente una posición en el episodio «The Abbey Grange», detalle que no se menciona en el relato

«The Abbey Grange» 1

En el episodio que adapta ABBE de la serie de Granada, Holmes se detiene unos instantes frente un tablero, aquí metáfora de la reflexión profunda en la que está sumido. Inversamente, en The Sevent-per-cent Solution (Elemental, Dr. Freud en España) maltrata y desordena las piezas, expresando así el desorden mental y la incapacidad en la que le ha sumido el abuso de la droga.

Seven-per-cent Solution 02
Sherlock delirante en The Sevent-per-cent Solution

En Sherlock Holmes desafía a la muerte, uno de los largometrajes protagonizados por Basil Rathbone para la Universal, el Detective descifra los versos de un ritual ancestral, una versión ajedrecística del de los Musgrave: el hall de la mansión es un gran tablero no había más que fijarse en las baldosas y los versos que la familia debe repetir de generación en generación, en realidad un mensaje cifrado para descubrir un emplazamiento secreto, son los movimientos de una partida (más información en el post correspondiente de Artedrez).

En la versión de la Hammer del Perro de los Baskerville vemos a Peter Cushing enfrascado en una posición mientras escucha la lectura del doctor Mortimer: la posición de las piezas no tiene mucho sentido, como analiza esta entrada de Artedrez; podemos pensar que el detective pretendía únicamente mostrar su falta de interés por la polvorienta leyenda que le estaban contando.

The Hound Hammer
Peter Cushing parece entusiasmado con su movimiento en la película de Terence Fisher

Como Cushing, su gran amigo Christopher Lee interpreta a Holmes en varias ocasiones. Nos presenta aquí otro aspecto del ajedrez: la partida amistosa. Watson juega con negras en The leading Lady.

Leading Lady 2
Vemos a MacNee jugar dos partidas en este artículo; esta como Watson y otra como Sherlock

Young SH
En Young Sherlock Holmes (en España El secreto de la pirámide) Watson y Elizabeth aparecen jugando, pero ella mira más a Holmes que al tablero. Abajo, Rathbone se distrae de la tediosa travesía jugando con otro pasajero del paquebote en Persecución en Argel

Persecución en Argel

Dos ejemplos de partida entre Holmes y Moriarty en la pantalla:
En Hands of a Murderer vemos como el archicriminal visita al Detective en su propia casa, como en FINA, solo que aquí el célebre diálogo toma la forma de un desafío ajedrecístico.



En The Hound of London vemos como Moriarty opta por la defensa Caro-Kann. Hasta el cuarto movimiento siguen lo que podría haber continuado como la variante Bronstein-Larsen o la Korchnoi, lo que dice mucho de la capacidad de los jugadores, ya que la acción se desarrolla décadas antes de que éstas sean estudiadas en profundidad. Lamentablemente, el profesor cae en una celada que le tiende Holmes con goloso cebo, recibiendo un mate prematuro. 1. e4 c6 2. d4 d5 3. Nc3 dxe4 4. Nxe4 Nf6 5. Qd3 e5 6. dxe5 Qa5+ 7. Bd2 Qxe5 8. O-O-O Nxe4 9. Qd8+ Kxd8 10. Bg5+ Kc7 11. Bd8# 1-0.



Curiosamente, el actor que interpreta a Moriarty se equivoca cuando enuncia uno de sus movimientos. MacNee como Holmes está más cómodo en esta escena que en las que implican movimiento

En ambos casos, desmintiendo la mencionada cita de Unamuno, las partidas afectan a la acción; si en el segundo lo hace gracias a una apuesta, en el primero se acude al grado metafórico, ya que si Holmes hace mate al rey negro (mata a Moriarty) deberá sacrificar varias de sus piezas, ya que éste guarda rehenes que serán ejecutados si algo le ocurre.

Un ejemplo interesante, como era de esperar en una producción soviética, lo encontramos en el episodio «Bloody inscription», de la serie protagonizada por Basili Livanov. Al contrario que en The Hound of London, no se usa una variante moderna, sino una bien conocida desde el s. XVI: Holmes opta por la defensa de los dos caballos. Podemos seguir con precisión los ocho primeros movimientos: 1.e4 e5 2.Nf3 Nc6 3.Bc4 Nf6 4.Ng5 d5 5.exd5 Na5 6.Bb5+ c6 7.dxc6 bxc6 8.Be2 h6, que trazan la variante Suhle de la linea Blackburne. Lamentablente, la continuación de la partida no es tan rigurosa como había sido su apertura.



El uso narrativo del juego aquí es muy particular. Los creadores de la serie se toman la libertad de dinamizar escenas canónicas que consideran demasiado discursivas para la narración fílmica aderezándolas con acciones. Ya vimos (aquí) como insertan las sospechas y descubrimientos sobre la verdadera naturaleza de las actividades de Holmes por parte de Watson (STUD) en un combate de boxeo. Análogamente, inscriben la escena canónica del examen del reloj heredado de Watson (SIGN) en una partida de ajedrez. La partida, además, proporciona una excusa dramática natural para que Watson saque su reloj del bolsillo.

Enigma Livanov Enigma del ratón
La posición de la izquierda es la que vemos en «Bloody inscription» tras varios movimientos escamoteados, en los que las blancas no han sido muy sensatas. Vemos que el alfil toma el caballo negro en c4 y luego Holmes da mate con caballo; de nuevo han debido de escamotear movimientos, pues no es posible tal mate en uno solo. La de la derecha esquematiza la de Basil, ratón superdetective que vimos antes. El ratón juega la torre negra a h4, jaque mate; si aceptamos la metáfora de Jayya ¿significa que el detective es dueño de su propio destino?

Last Vampire
Otra alusión al ajedrez en la serie de Granada, en esta ocasión en el episodio «El último vampiro». Retrata al joven Jack Ferguson, de inteligencia poco común, pero perturbado

El último episodio de la paraholmesiana serie Murder Rooms se titula «La estrategia del caballero blanco» (recordemos que knigth se puede traducir como caballero o caballo del ajedrez). Podemos ahí ver una referencia a otra gran obra victoriana que se inspira en la estructura de una partida: Alicia a través del espejo, de Lewis Carrol.

Piezas 2
Existen numerosos juegos de piezas inspirados en los personajes del ciclo holmesiano, aquí vemos dos ejemplos (tomados de aquí y de aquí, respectivamente). Más abajo, un juego a la venta en la tienda del museo de Baker Street (foto original)

Piezas 1

Ajedrez de Baker Street

Ajedrez SH Variantes
Este modelo pueden encontrarlo en la tienda ajedrecística parisina Variantes

En el ámbito de los pastiches y de la literatura ajedrecística también se ha sacado partido de esta relación:
El pastiche por antonomasia en relación con este asunto es Juegos y problemas de ajedrez para Sherlock Holmes, de Raymond Smullyan. El estilo y el tono serán apreciados por los aficionados; la sorpresa del doctor cuando Holmes le propone ir a un club de ajedrez es similar a la que recibe cuando se entera de la existencia de Mycroft. Muy hábilmente, Smullyan dedica el libro al ajedrez retrospectivo, es decir, a problemas en los que hay que descubrir, no los movimientos que siguen, sino los que preceden a la posición dada. De esta manera se salva la dificultad del supuesto desinterés de Holmes en las materias sin relación con la ciencia detectivesca. Si no han tenido ocasión de leerlo aún, aquí publicamos un fragmento con uno de sus problemas y aquí su solución. También tiene algo de acertijo el pastiche en lengua española, «El caso del ajedrecista retirado», de Francisco Domínguez Pérez.

Harry Nelson Pillsbury Black Peter
A la izquierda, Harry Nelson Pillsbury ¿eran él y Holmes una misma persona? A la derecha Holmes investiga en la cabaña de «Black Peter» donde hay un damero, según la ilustración de Frederic Dorr Steele

En el artículo «The Hoax of his Career», Thomas Hailey defiende que el genio ajedrecístico norteamericano Harry Nelson Pillsbury era, en realidad, Holmes bajo una falsa identidad, tal como nos informa Zsuzsa Polgár en su blog.

Holmes Moriarty P.G. Keeney The Chess Correspondent Jan 1945
A la izquierda, partida aparecida en el número de febrero de 1962 del Chess Review (páginas 45-47) por Fritz Leiber. Blancas, Mr. Sherlock Holmes, Negras, Profesor James Moriarty. Gambito de dama rehusado. A la derecha, un problema creado por P.G. Keeney, aparecido en el The Chess Correspondent de Enero de 1945. Mate en dos «Watson ¿puede usted resolver esto?» Es más sutil de lo que parece. Solución, aquí

En su artículo «Chess and Sherlock Holmes», Edward Winter censa varios textos impresos que han explotado la relación entre el Detective y los trebejos. Entre los textos narrativos, a demás del ya mencionado libro de Smullyan, relatos como «The Case of the Mental Detective» de William R. Hartston o «The Mystery of the Missing Pawn» de H.T. Dickinson. Este último pueden leerlo completo ahí mismo, ya que reproduce las páginas 33 y 34 del número de enero de 1911 del British Chess Bulletin, donde apareció el relato en cuestión. Menciona también artículos y alusiones diversas en publicaciones holmesianas, ajedrecísticas y de carácter general. En ellos encontramos problemas y partidas atribuidas al Detective. Un elemento muy interesante de estas partidas es que proponen el ajedrez como un género de ficción creativa ¿cómo jugarían Holmes y otros personajes del Canon? La información que nos dan los relatos proporcionan las pistas y las restricciones sobre las que el creador de una partida ha de hacer la elección de las aperturas, estrategias, etc. Como ejemplo, reproducimos aquí una de éstas, que le enfrenta una vez más a Moriarty y uno de aquellos, que Holmes propone al análisis de Watson. Que Holmes proponga un problema a Watson reproduce el esquema canónico en el que el detective reta al doctor a usar sus métodos, como al principio de HOUN a propósito del bastón del doctor Mortimer o cuando somete a su análisis la carta del rey de Bohemia en SCAN.

Winter no se priva de algunas alusiones gráficas, como esta ilustración de cubierta francesa que pueden ver abajo y que explota la polisemia de la palabra échec, que podemos traducir tanto por jaque como por fracaso y la de uno de los pastiches de de Carole Buggé, The Star of India.

The Star of India Un échec de SH
En la ilustración de cubierta del pastiche de Buggé, los personajes aparecen como piezas, recordando de nuevo la metáfora de Jayyam; también se hace en las de las dos ediciones del de Smullyan que vemos abajo al imaginar, de diferentes maneras, la pieza comida como víctima de un asesinato

Portada Smullyan

El uso de elementos ajedrecísticos en las artes plásticas y narrativas se asocia a la inteligencia, la estrategia, la complejidad, la manipulación, a la ciencia cuando es arte y a la intriga; todos esos ámbitos son también los del detective de Baker Street, por lo que su relación es muy fecunda y nos dará todavía muchas satisfacciones. Ante tal prolijidad, este artículo renuncia humildemente a la exhaustividad.


En los diagramas, a la excepción del de la Inmortal, que está tomado de la Wikipedia directamente, las piezas están basadas en una de las fuentes para ajedrez que ha diseñado Armando Hernández Marroquín: Chess Condal. La capitular está montada sobre una captura de pantalla del episodio que adapta REDC de la serie de Granada. El pastiche de Francisco Domínguez Pérez está tomado de Sherlock-Holmes.es, una de las direcciones recomendadas en el blogrol, en otra, El diario de la señora Hudson, se nos llamó recientemente la atención sobre él.

PS: En este artículo hemos mencionado a Raymond Smullyan, a quien debemos muchos acertijos lógicos, matemáticos y ajedrecísticos. Acabamos de enterarnos de que el gran clásico en ese campo, Martin Gardner, murió ayer. Resolvamos un problema de matemáticas recreativas en su memoria.

viernes, 26 de febrero de 2010

Iconográphica watsoniana

Como otros personajes del Canon, la imagen popular de Watson procede inicialmente de las ilustraciones de Sidney Paget, hasta tal punto que Doyle se vio obligado a seguirlas en eventuales descripciones. Así ocurre también con Sherlock, como veremos en otra ocasión.

En Londres se conservan, al menos, dos copias del retrato de Alfred Morris que pueden ver a continuación; una el museo del 221b de Baker Street, el otro en el pub Sherlock Holmes, 10, Northumberland St. Las copias en cuestión proceden de una fotografía que conservaba la hija del retratado, Maida M. Butler. Parece ser que Mr. Morris fue compañero de Sidney Paget en la Royal Academy School y que el ilustrador le tomó como modelo para su Watson 1. Si esta imagen coincide con la del Watson que muchos podemos hacernos hoy en día, el parecido con el de Paget deben juzgarlo ustedes, comparando con la obra del artista.

Watson
En publicaciones impresas no hemos encontrado más que pequeñas reproducciones de mala calidad de este documento. La situación es similar en la red, donde sólo hemos encontrado esta, en el sitio del Museo. Publicamos pues, con orgullo y en primicia, la mejor reproducción en la red del famoso retrato de Alfred Morris.

Watson SILVWatson HOUNWatson EMPT
Arriba, diversos Watson de Sidney Paget (de SILV, HOUN y EMPT, respectivamente). Las ilustraciones anteriores, como las de D.H. Friston, no tuvieron gran repercusión iconográfica en el doctor. En Holmes, como veremos, sí

Ante todo, veamos qué nos dice el Canon sobre el aspecto del personaje, para pasar luego a las interpretaciones que se han hecho del mismo:

En su juventud jugó al rugby (SUSS) y luego se enroló en el ejército, por lo que podemos pensar que era un hombre fornido y propenso a la acción, si bien su experiencia en Afganistán; el clima, la herida de bala, el tifus y la larga convalecencia, afectaron gravemente a sus nervios y condición física: Standford le encuentra «[...] as thin as a lath and as brown as a nut.» y confiesa a Holmes que «I object to rows because my nerves are shaken» (STUD). No obstante, podemos pensar que se recuperó en gran medida, puesto que Holmes tiene confianza en su ayuda física y se le describe como «[...] middle-sized, strongly-built man square jaw, thick neck, moustache [...]» (CHAS). El rasgo irrenunciable en sus representaciones es sin duda ese bigote: sabemos que le permaneció fiel hasta su vejez, puesto que a la víspera de la Primera Guerra Mundial era «a heavily built, elderly man with a gray moustache,» (LAST) y es que los años no pasan en balde: esa referencia a su constitución hace pensar que, como ocurre con muchos atletas, engordó al llegar a cierta edad, ya que en la misma aventura se le describe como «thickset», años antes, en SUSS, cuando ve a su antiguo compañero de equipo Ferguson, en cuentra a este muy viejo, y escribe «me temo que habré causado en él la misma impresión».

Blackheath 1880-81
El equipo de Blackheath en la temporada 1880-81, sólo unos años después de que Watson lo abandonara. Actualmente es el club de rugby más antiguo en activo. Foto tomada de Clifton Rugby Football Club History

Pero Watson no puede ser cualquiera con bigote, es fundamental que tenga aspecto de un inglés corriente, como tantos, con sentido común y sentido del honor y de la justicia; en ABBE, holmes le propone como jurado único oficioso de un sospechoso, diciendo «Watson, you are a British jury, and I never met a man who was more eminently fitted to represent one.».

Decíamos recientemente que lo importante de toda transposición del Canon, incluso en su aspecto gráfico, como en este caso, es que se sustente en la comprensión y el análisis de aquel. En el caso de la representación de este personaje hay varias ambigüedades canónicas sobre las que hay que decidir. Una de ellas es la famosa ubicación de su herida ¿hombro o pierna? si aceptamos este segundo caso, siguiendo SIGN cuando Watson declara, a propósito de ésta «it did not prevent me from walking it ached wearily at every change of the weather» el personaje deberá cojear, como hace Robert Duval en The Sevent-Per-Cent Solution (en España Elemental, doctor Freud) o Jude Law, más recientemente.

Algunos Watson de los ilustradores clásicos:
Imágenes tomadas de la muy recomendable página Camden House
Walter PagetArthur TwidleRichard Gutschmidt
Walter Paget, Arthur Twidle y Richard Gutschmidt

W. H. HYDEJosef FriedrichFrederic Henry Townsed
W. H. Hyde, Josef Friedrich y F. H. Towsend

Alec BallHoward K ElcockFrank Wiles
Alec Ball, Howard K. Elcock y Frank Wiles

Otro asunto confuso en el Canon sobre el que habrá que decidir es la cronología, ya que afecta a la edad de Watson respecto a Holmes y respecto a los diferentes casos.
Directamente relacionado con la cronología está el matrimonio y las diferentes residencias del buen doctor. Para hacer coherentes los datos sobre estos particulares que se dan en el Canon con la acción de las diferentes aventuras, Baring-Gould multiplicó las experiencias matrimoniales de Watson hasta tres: estos cambios de esposa podrían tener trascendencia iconográfica, ya que la relación de una mujer con su cónyuge tiene un efecto sobre el aspecto exterior del sujeto en cuestión, evidentes para un ojo entrenado, como se menciona, por ejemplo, en SCAN y en BLUE. En cuanto al cambio de su lugar de residencia, podría afectar, tanto a la variedad de las salpicaduras observables en su calzado (SIGN y STUD) como a la calidad de su afeitado, dependiendo de la orientación de sus ventanas (BOSC).

HOUN 1939
Las canas y su corpulencia envejecían a Nigel Bruce, aquí en una foto promocional para la superproducción de la Fox que adaptaba HOUN, y que fue el primer largometraje de la serie posteriormente retomada por la Universal. En esta ocasión se toca con un sombrero de copa, como conviene a un doctor victoriano

En cuanto a la diferencia de edad entre Watson y Holmes, Baring-Gould estima que el doctor era dos años mayor que su amigo. Su opinión está bastante aceptada, si bien no es raro encontrar representaciones un doctor mayor, por ejemplo en los dibujos animados de Miyazaki o en los australianos que adaptan HOUN. Esta tendencia se observa particularmente en las visiones más caricaturescas del personaje, que tienden a extremar las diferencias entre ambos miembros de la pareja, haciendo pasar a Watson de atlético a obeso, de menos inteligente que Holmes a bufón y a llevar un bombín, para subrayar la diferencia de altura con un Holmes con chistera. No obstante, hay que señalar que en la pareja de la serie cinematográfica de la Universal, pese a que Nigel Bruce parecía bastante más viejo que Basil Rathbone, éste era en realidad tres años más joven. Otras veces, la diferencia de edad procede de la subordinación de la necesidad de un reparto de estrellas a la fidelidad al Canon, es el caso de Lawrence Oliver, Watson de Un Christopher Plummer veinte años más joven, creando una tradición que será continuada, por ejemplo, con Kenneth Welsh, dieciseís años más viejo que Matt Frewer. Algunas interpolaciones holmesianas profundizan esta diferencia de edad para crear una relación maestro-discípulo, como en la novela El nombre de la rosa o la serie televisiva Murder Rooms.

Vitali Solomin como Watson
Vitali Solomin y Jude Law, dos Watson jóvenes y atractivos

Jude Law como Watson

Sin embargo, a veces Holmes parece más viejo que su Boswell, es el caso en el reciente largometraje de Ritchie y también, particularmente notable, en la adaptación televisiva rusa, en la que el actor Vitali Solomin encarna a un juvenil Watson, junto a un Vasili Livanov seis años mayor ¡hasta Moriarty era más joven que Holmes en esa versión!

SurgeonHenryCharlesworth
Henry Charleswort, «cirujano» (surgeon) militar, posa en esta foto con grado de capitán. Sirvió en la misma región y época que Watson, por lo que su uniforme y armas no debían diferir mucho. El retratado ostenta el pasador de diario de la 1878-80 Afghanistan Medal, que, como herido en esa campaña, Watson recibió sin duda. Fotografía tomada de Soldiers of the Queen

Las dificultades de pulir un reparto y los azares de los rodajes han impedido hasta ahora que estos detalles se tengan en cuenta de manera rigurosa. Incluso en la muy canónica adaptación de Granada, el aspecto del Watson, interpretado por Hardwicke, resulta demasiado anciano para aspirar a la mano de una Mary Morstan medianamente atractiva, de manera se elimina la trama amorosa de la acción, si bien se sugiere con sutileza que Watson podría añadirla en sus escritos basándose en sus deseos y fantasías.

La interpretación del carácter de Watson como bufonesco o inteligente, torpe o audaz, etc. también tiene importancia en su aspecto físico:
En el primer caso son necesarios mofletes temblorosos y mirada aturdida —Nigel Bruce era un maestro—. Esta lectura procede, como veremos en su momento, de toda una tradición de comic relief, de las dificultades narratologícas de la adaptación y de necesidades del género relacionadas con el noveno mandamiento de Ronald Knox. La lectura opuesta ha dado algunos Watson muy estimulantes, como los citados Jude Law o Robert Duval. Este último dijo sobre el personaje «Para mí, el doctor Watson era un buen amigo y compañero, fiel y hasta protector para con Holmes. Hay que recodar que en su época fue jugador de rugby, boxeador, valiente soldado y que ahora es muy buen médico y, por supuesto, experto escritor. Es un hombre tranquilo y retraído, pero también un amigo de los que no fallan.»2. Peter Cushing, por su parte, declara «Y Watson no es ningún tonto. Creo que es un error presentarlo como un tonto, pues de serlo, Holmes no lo soportaría.» 3.

Watson HardwickeWatson Burke
«[...] David Burke and Edward Hardwicke,
played it perfect as his friend and companion
a kind hearted, affable Watson
everyready with a loyal hand in
any case that holmes would command him
I always felt holmes couldn't do without him [...]»

F. Q. Orrall

Algunos Watson del cómic y la animación:
RafJuan Boix STUD
Una de las numerosas interpretaciones del personaje por Raf, en la portada del Mortadelo Especial 168. Viñeta de la versión STUD de Joyas Literarias Juveniles dibujada por Juan Boix

Earle CrossElder
Earle Cross puso voz al Watson de las cuatro producciones australianas de 1983.
Una viñeta
para la revista MAD de la parodia de Elder Shemlock Shomes in the Hound of the Basketballs

CulbardWatson Miyazaki
El dibujado por I.N.J. Culbard para las adaptaciones de Self Made Hero y el del animé concebido por Miyazaki

Ruso
El Watson del corto ruso de Alexander Bubnov, El asesinato de Lord Waterbrook (2005) que recientemente publicó el Cuaderno de bitácora del «Matilda Briggs»

Algunos Watson de la pantalla:
Ian FlemingIan Hunter
Ian Feming, Watson de desde 1931 de Arthur Wontner. En el 32 también Ian Hunter asistió a este mismo Holmes

Warburton GambleHoward Marion-Crawford
Warburton Gamble; Watson del ex-Watson Reginald Owen en 1933. Howard Marion-Crawford será el doctor junto a Ronald Howard desde 1954

Andre MorellThorley Walters
André Morel fue el primero de los tres Watson de Peter Cushing en 1959. Thorley Walters fue Watson para Christopher Lee (1962) Peter Jeffrey (1969) Douglas Wilmer (1975) y Christopher Plummer (1977): ya había encarnado a otro personaje canónico, el Major John Sholto (1932)

Nigel StockDonald Houston
Nigel Stock asisitió a Douglas Wilmer desde 1964 y a Peter Cushing desde 1968. Donald Houston hizo lo propio para John Neville en 1965

Alan CoxBen Kingsley
Alan Cox, el único Watson sin bigote (fuera de la interpolación femenina de El detective y la doctora) secunda a Nicholas Rowe en 1985. Ben Kingsley será el Watson de un falso Sherlock interpretado por Michael Caine en 1988

Kenneth WelshRoger Morlidge
Kenneth Welsh, coinquilino en Baker Street de Matt Frewer (2002): Roger Morlidge lo será para el angelical James D'Arcy el mismo año

Ian HartGareth David Lloyd
Ian Hart Richard, leal sidekick para Roxburgh (2002) y Rupert Everett (2004). Gareth David Lloyd acompaña a Ben Syder en una aventura steampunk (2010)

La vestimenta y accesorios de este personaje no está tan codificada como la de Holmes. El sello británico y victoriano necesario se consigue con tejidos twill, batines, etc. en el caso de Nigel Bruce, con una pajarita. Los doctores de la época solían llevar un sombrero de copa donde ocultaban su estetoscopio, circunstancia mencionada en SCAN, aunque le vemos a menudo con otros tocados, como una gorra o el ya mencionado bombín.

Fonendoscopio de Watson
El estetoscopio de Watson se escapa de su escondite del sombrero en La vida Privada de Sherlock Holmes, de Billy Wilder. Una de las pocas versiones fílmicas que hacen referencia a este detalle, si bien se trata de un bombín y no de un sombrero de copa, como mandan los cánones

El Canon nos informa de que fuma tabaco fuerte (ship's, nos dice en STUD)—: cigarrillos «When I see the stub of a cigarette marked Bradley, Oxford Street, I know that my friend Watson is in the neighbourhood.» (HOUN)—, puros «I lay back against the cushions, puffing at my cigar» (SILV) y Holmes le indica en una visita «The gasogene and cigars are in the old place» (MAZA) y pipa «I was seated by my own hearth smoking a last pipe [...] You still smoke the Arcadia mixture of your bachelor days then!» (CROO). A veces se olvida la pipa en las adaptaciones para subrayar, de nuevo, la diferencia o inferioridad respecto a Holmes, o, en todo caso, el doctor fuma una sensiblemente más corta que la del detective.

En resumidas cuentas ¿qué aspecto tenía John H. Watson? Sin duda hemos dado elementos para que cada cual se forme su opinión, les dejo con una personal:

Robert Sean Leonard-WatsonRobert Sean Leonard. Edad de la inocencia
Robert Sean Leonard, que interpreta al Dr. Willson, como mecionamos en su momento, el paralelo de Watson en la serie House MD, sería un Watson excelente; atractivo como para causar en las damas el efecto que el Canon le atribuye, sin caer en la escandalosa belleza de Jude Law. Me he permitido poner un bigote a esta imagen de la película La edad de la inocencia


1: Información tomada de la placa explicativa al pie de la copia expuesta en el pub Sherlock Holmes. La del museo identifica directamente al retratado con el Dr. Watson, adoptando una perspectiva intrasistemática.

2: Citado por Steinbrunner y Michaels en Las películas de Sherlock Holmes.

3: Interesantísima entrevista incluída en la película documental Peter Cushing: One Way Ticket to Hollywood (Peter Cushing, El Rostro del Miedo, 1989) transcrita por Darío Lavia aquí.