martes, 29 de marzo de 2011

El baño turco

Tanto Holmes como yo teníamos debilidad por los baños trucos. Era fumando, en la placentera lasitud del laconicum, donde lo encontraba menos inaccesible y más humano que en ningún otro sitio. En el piso superior del establecimiento de Northumberland Avenue hay un rincón recoleto con dos lechos contiguos; en ellos yacíamos el 3 de septiembre de 1902, cuando mi historia comienza [...](ILLU)

(Both Holmes and I had a weakness for the Turkish bath. It was over a smoke in the pleasant lassitude of the drying-room that I have found him less reticent and more human than anywhere else. On the upper floor of the Northumberland Avenue establishment there is an isolated corner where two couches lie side by side, and it was on these that we lay upon September 3, 1902, the day when my narrative begins. [...])

La escena de la serie de Granada reproduce la sensación de envolvente topografía que sugiere el párrafo de Doyle, llevando al espectador por las diferentes estancias del hammam hasta llegar al rincón recoleto. Holmes recuerda a un buda, como se le describe en VEIL


La versión de la BBC con Douglas Wilmer resulta también interesante, con un aire más de la Roma clásica que del Oriente misterioso. En cambio, la escena es pobremente extrapolada en el Hound de 2002 (abajo) si bien permite una bonita transición de las brumas de Dartmoor a las del hammam

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Esta afición de los protagonistas se confirma en LADY, donde la lazada de los zaptatos de Watson indica claramente para una mente analítica que había ido a los baños turcos.

Habían llegado a Gran Bretaña por iniciativa de David Urquhart, escritor y diplomático escoces, miembro del parlamento. Herederos de los baños romanos y favorecidos por la corriente orientalizante en boga —que se refleja en el Canon en personajes como Thaddeus Sholto (SIGN) o el barón Gruner (ILLU)— se abrió el primero en Londres en julio de 1860, 5 Bell Street, cerca de Marble Arch y le siguieron muchos: aquí pueden ver una lista de los principales.

Cooling-room in the Nevills Baths
Arriba, el Cooling room (frigidarium) de los baños mencionados en la aventura, abajo, el plano de los mismos. Imágenes tomadas de Victorian Turkis Barths. En la segunda de ellas el autor de la página ha destacado en blanco la zona dedicada a las damas, para subrayar la poca importancia que tenía frente a la de los caballeros

Floor plans of Nevills Baths

Uno de los mejores se encontraba precisamente en Northumberland Avenue, por lo que podemos identificar sin ninguna duda los del relato como los Neville's Turkish Bath. La opinión de nuestros héroes, entendidos en la materia como dejan inferir los fragmentos canónicos citados, coincide con la de los testimonios que conservamos sobre la excelencia del lugar, puesto que preferían desplazarse hasta allí en lugar de visitar establecimientos más cercanos a su domicilio, como el de Marble Arch, el de Marylebone road, o el de la misma Baker Street, de instalaciones menos cómodas y modernas. Fueron diseñados por Mr. Robert Walker y abrieron de 1884 a 1948, con el nombre de Charing Cross Turkish Baths for Gentlemen.

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El edificio en la actualidad en una imagen de Google Stretview. La puerta de madera en la esquina redondeada era la entrada de caballeros. A la izquierda se puede ver el Sherlock Holmes Pub. La entrada de damas se situaba en la calle que separa ambos edificios, bajo unos pequeños arcos (abajo, foto del autor)
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El edificio que albergaba los baños se encuentra junto al actual Sherlock Holmes Pub y, en la calleja que los separa, Northumberland Passage (hoy Craven Passge) aún pueden verse unos arcos de herradura, vestigio de decoración arabizante.


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El grabado de Howard Elcock que ilustra la escena que comentamos en la edición original en la revista Strand de ILLU.

Como los clubes, los baños turcos eran un lugar de encuentro masculino —naturalmente, la sección femenina estaba completamente aislada—. Un aspecto que no hay que olvidar es su asociación a las fantasías homoeróticas: tanto por la desnudez de los cuerpos, como por las ideas vinculadas al doble origen de la costumbre, griego y árabe. Si el gusto helénico por la pederastia era conocido por las clases cultas, familiarizadas con los textos antiguos, la mayor tolerancia con las prácticas homosexuales en los países árabes formaba también parte de su imaginario. Las colonias, lejos de la asfixiante moral victoriana de la metrópoli, jugaban como válvula de escape. El controvertido texto del explorador y erudito Richard Bruton «La zona sotádica», que publicó como epílogo de su traducción de las Mil y una noches, desarrolla la teoría de que en una franja de países cálidos la homosexualidad está aceptada en las costumbres. Sobre todo ello volveremos con más detalle cuando estudiemos la sexualidad en Sherlock holmes y, en particular, las interpretaciones homosexuales.

Barral y Veys 3
Imagen de contraportada del tercer álbum de Baker Steet, de Barral y Beys

Además de las fuentes enlazadas, también puede ser de interés la lectura de «The Turkish bath : its design and construction; with chapters on the adaptation of the bath to the private house, the institution, and the training stable», cuyo texto completo en inglés se encuentra en Internet Archive. Si quieren difrutar de un baño turco victoriano, parece que todavía es posible.

sábado, 19 de marzo de 2011

La patria de Cervantes

Hace algunos meses inauguramos una nueva etiqueta en el blog, «Fuentes», que reseña algunos de los libros, personas o páginas web que se consultan para escribir los demás artículos que aquí pueden leer. Si en principio los dedicamos a las adquisiciones recientes, aquí ampliamos el asunto a otros libros de los que disponemos, siempre que se salgan de lo común. En este caso se trata de una colección de revistas de 1901 a 1902 que tuve la fortuna de heredar de mis ancestros hace algunos años. Serán útiles en la redacción de dos de los post anunciados en la columna lateral: «Holmes y la condesa del pazo» y «Hound: la bestia». También recurriremos a estas revistas cuando analicemos el motivo del ojo del ídolo y los procedimientos de científicos de Holmes.

En enero de 1901 aparece en España el primer número de la revista literaria mensual illustrada La patria de Cervantes, «imprenta de Bailly-Bailliere é Hijos, Tetuán de Chamartín». Este número y los sucesivos ofrecían aventuras exóticas, históricas, detectivescas, de ciencia ficción, etc. y, de cuando en cuando, algún artículo didáctico o humorístico. Pese a lo que su título sugiere, no sólo colaboraban autores de lengua española, eran muy frecuentes las traducciones de autores ingleses, ya que la revista se nutría del británico Strand Magazine.
Tengo ante mí tres volúmenes encuadernados que recopilan respectivamente los números de enero a junio de 1901, de enero a junio de 1902 y de julio a diciembre de ese mismo año:

Lomos La patria de Cervantes

Entre las de asunto exótico y colonial destacan las firmadas por C. J. Mansford y procedentes del Strand Magazine. Son autoconclusivas y se engloban bajo el título Cuentos del continente oscuro.
Entre las de ciencia ficción destaca la novela por entregas Cuentos de otros mundos; «Las aventuras del conde de Redgrave y su esposa Zaidie durente la luna de miel, pasada en las inmensidades del espacio», firmadas por George Griffith e ilustradas por Stanley Wood. Efectivamente, la pareja visita los planetas y satélites del sistema solar y conoce a sus habitantes a bordo de su astronef. Es curioso constatar cómo en el autor introduce este tecnicismo francés para dar verosimilitud a su historia; pronto la ciencia ficción anglosajona ganaría en prestigio a la francesa. En abril de 1902 se publica la última entrega; tras muchos peligros, regresan a la Tierra.

Bestias Saturnianas
Los recién casados contemplan aterrados las bestias de Saturno, nada que ver con los bellos habitantes alados de Venus

Entre las aventuras de inspiración histórica citaremos el folletón de Emilia Pardo Bazán Misterio, cuya primera entrega data de marzo de 1902 y aparecería en forma de libro en 1903. Trata del Delfín perdido Luis XVII, hijo de María Antoñeta y de Luis XVI. El hijo de la autora gallega, Jaime Quiroga, participa con el folletín Aventuras de un francés, un inglés y un alemán en el siglo XIX, entre septiembre y diciembre de 1902.

Tambíen de asunto histórico son las aventuras del brigadier, luego coronel, Gérard, de Arthur Conan Doyle, autor que colabora en casi todas las entregas. Se acompañan de los magníficos grabados de William Barnes Wollen.

Cervantes Gérard
Emocionante escena de las aventuras napoleónicas de Conan Doyle

Pero las que más nos interesan aquí son las aventuras de asunto policial, veamos algunos ejemplos:
Grant Allen colabora con el folletón Un millonario del cabo, cuya última entrega encontramos en el número de junio de 1902, en inglés había aparecido, ya recopilado en forma de libro, en 1897.

Las hojas del diario del doctor Moreno escritas por el Dr. Moreno en persona, si nos fiamos del índice de autores sitúan la acción en España, pero el influjo inglés marca las tramas; por ejemplo, en «El ojo del ídolo», aparecido en la entrega de mayo de 1901, la inspiración en La piedra lunar de Wilkie Collins es evidente. Por otra parte, las aventuras del doctor concluyen en cada entrega, siguiendo la estela marcada por Doyle.

Head mirando el termómetro
Head y Dufrayer contemplan el termómetro. Las ilustraciones de Paget extienden la similitud con los personajes de Doyle al ámbito iconográfico

Pero no es el doctor Moreno el único al que afecta la influencia de Doyle: particular interés para nosotros tiene la serie La hermandad de los siete reyes, [la primera entrega en el Strand Magazine fue en el número de febrero de 1898] firmada por L.T. Meade y Roberto Eustace, que engloba una serie de aventuras autoconclusivas, unidas por el hilo común que representa la pareja protagonista Head y Dufrayer. Head, como su nombre indica (Cabeza), es un intelectual, un caballero cuyas rentas le permiten dedicar todo su tiempo a sus investigaciones científicas amateurs y a luchar contra la cofradía criminal que da título a la serie. En ese afán es secundado por su fiel amigo el abogado Dufrayer. También merece mención la formidable mente archicriminal Mme. Koluchy, la mujer más peligrosa de Londres, que dirige la Hermandad de los siete reyes. Veamos un fragmento, como ejemplo del tono, de la aventura, aparecida en el número de mayo 1901, «20 grados Réaumur» con las mismas ilustraciones de Sindey Paget que en su edición británica en Strand, conservamos la acentuación original:
Comenzaba á caer la tarde de un bochornoso día del mes de junio. En cuanto terminé de comer volví al laboratorio para reanudar un trabajo espectroscópico en que me ocupaba cuando entró mi amigo Dufrayer, á quien hacía más de una semana que no veía. Al verme tan preocupado con aquella labor, cogió un puro de una caja que se hallaba sobre la mesa y se sentó sin decir una palabra.

¿De qué se trata esta noche, Head? preguntó después de un rato, al notar que dejaba á un lado los aparatos. ¿Del elixir de la vida ó la piedra filosofal?
Ni de una ni de otra cosa, amigo Dufrayer, respondí. Estoy haciendo ensayos con una muestra de hemoglobina reducida que me han enviado. ¿Pero dónde has estado metido toda la semana?
En Eastbourne. Tuve que ir allá á practicar una diligencia relacionada con el crimen de Disney. Estoy encargado de la defensa y se verá la causa el jueves ante el Tribunal Supremo. Pero no he venido para hablar de mis asuntos. En Eastburne me ocurrió una cosa singular y quería hablarte de ella.
¿Hay más indicios? Pregunté alarmado al oir el tono de su voz, que era aún más grave que el de costumbre. Vamos á la terraza, tomaremos café y al mismo tiempo charlaremos.
Salimos á la terraza y tomamos asiento en las butacas de mimbre.
¿Te se ha ocurrido alguna vez, Head, empezó diciendo mi amigo, mientras aspiraba el humo del cigarro, que tú y yo vivimos rodeados de peligros? Es una tontería que procuremos disimularlo, declarando que estas cosas no suceden hoy; pero lo que á mí me extraña es que Madame no haya intentado nada contra nosotros antes de ahora. El recuerdo de esa mujer me persigue constantemente. Mme. Koluchy cuenta con medios inexplicables é irresistibles, y nunca sabemos desde qué punto pudiera venir el dardo lanzado por ella para herirnos.
¿Tienes algún motivo para expresarte así? ¿Te has enterado de algo en Eastbourne?
Es posible que lo que he visto tenga algo que ver con ella, aunque no puedo asegurarlo. Creo, amigo Head, que en todo Londres no habrá dos hombres que se hallen en situación tan crítica como la nuestra.
Dado que Doyle cesó de publicar en Strand las aventuras de Holmes tras el episodio reichenbach (FINA) en la entrega de la revista de diciembre del 93, y no retoma el personaje hasta agosto de 1901, con el Perro de los Baskerville, otros autores hubieron de cubrir la demanda de los lectores de intrigas policiales. La primera entrega de La hermandad de los siete reyes apareció en el número de febrero de 1898 del Strand Magazine y como libro en el 99.

Baskerville Cervantes
¿«El dogo sabueso»? En otra entrada veremos el porqué de tal traducción y otras posibles

Que Doyle se decidiera a vover a Holmes justamente entonces fue una suerte para los lectores españoles, que pudieron seguir sus aventuras casi al mismo tiempo que los ingleses en La patria de Cervantes:
El perro de los Baskerville comienza en la entrega de junio de 1902 y termina en la de diciembre de ese mismo año. En la revista Strand se publica, como decíamos más arriba, entre agosto de 1901 y abril de 1902, lo que significa una diferencia de diez meses para la primera entrega y ocho para la última, por lo que con toda probabilidad, estamos ante la primera edición de HOUN en nuestra lengua. Tendremos ocasión de volver sobre esta edición y algunas peculiaridades de su traducción.

La lectura de estas revistas sugieren muchas reflexiones al lector contemporáneo; destacaremos tres:
Resulta interesante la abundancia de mujeres escritores, como las mencionadas L. T. Meade y Pardo Bazán.

En segundo lugar, se constata la importancia de la ciencia como materia de ficción. Si en el siglo anterior la importancia de la razón y el método se había afianzado entre los sabios, a finales del XIX esta idea había calado en la literatura popular. Evidentemente, es fundamental en Cuentos de otros mundos, donde encontramos prolijas descripciones basadas en los conocimientos de la época (número de lunas de los planetas, su gravedad, su tamaño, etc.) y donde, a veces, la vida de los protagonistas depende de la resolución de una ecuación. Pero no es menos crucial en las tramas policíacas. Los detectives, casi siempre aficionados, y los criminales, recurren a métodos de la ciencia y a los avances técnicos que esta permite, veamos algunos ejemplos, tomados de las obras ya citadas:
Ya hemos visto como Head utiliza la espectrografía para el análisis de la hemoglobina. Esta técnica fue desarrollada por Bunsen y Kirchoff en 1859 y es un método muy fiable para establecer si unas manchas sospechosas son de sangre: resulta mucho mejor que la prueba del guayaco y que el examen microscópico de los corpúsculos sanguíneos. Este método hace innecesaria la prueba de la hemoglobina de Holmes y el hecho de que el Detective no la cite, junto a las dos otras, en STUD, permite pensar que esta referencia contiene una sutil corrección al maestro.

Saturno Cervantes
Otra estampa saturniana por Stanley Lywood

En casi todas las tramas policiacas citadas se utiliza la fotografía en la investigación, en el penúltimo episodio de Un millonario del Cabo, titulado «El sistema Bertillón» (mayo 1902) identifican al delincuente gracias al innovador procedimiento fotográfico normalizado que da título al episodio, creado por el famoso criminólogo francés. Se recurre a los rayos x para resolver el caso de «El ojo del ídolo», pero también pueden usarlos los criminales para envenenar con radiactividad a su víctima a través de una pared, como hace Madame Koluchi en «El niño perdido»; el científico amateur lo prueba con una placa sensible a la radiación. Los efectos nocivos de estos rayos habían sido descritos por Tesla en 1887: los autores se mantenían al tanto de los avances científicos. La archicriminal usa la técnica moderna de maneras de lo más imaginativas; atenta contra Dufrayer con un aneroide al que se había añadido una carga explosiva que se activaría cuando el mercurio marcara una temperatura determinada.

Por último, podemos pensar que esta revista es uno de los canales por los que el interés por la ciencia-ficción y el policial británico llegó a España; no sólo a los lectores, ya hemos visto como «Moreno» se une a estas tendencias y Emilia Pardo Bazán, por su parte, se interesó e incluso cultivó, como veremos en otro artículo, el relato policial.

domingo, 30 de enero de 2011

Día mundial del traje de gorila 2011

Este blog se sigue manteniendo en animación suspendida, pero ya se ve la luz al final del túnel: la libertad está muy cerca; gracias por su paciencia. Entre tanto, mañana nos alcanza el día del traje de gorila de este año y, pese la falta de tiempo para escribir, no quiero dejar de felicitarlo a todos los lectores. Lo hacemos con algunas imágenes de Detective Chimp, el inteligente simio que resuelve crímenes
detectivechimpreturn
Dibujado por Carmine Infantino, en la época en la que el personaje no podía hablar y actuaba como ayudante del Sheriff. Imagen tomada de Gorilla Daze

DetectiveChimp02
Una representación moderna, por Derenick Faucher

DetectiveChimp01
Ilustración de portada para El yelmo del destino, dibujada por Brian Bolland. Estas dos últimas imágenes están tomadas de aquí, donde podrán encontrar más información sobre el personaje

La capitular está montada sobre una imagen tomada de aquí.

domingo, 12 de septiembre de 2010

15 años sin Jeremy

Hoy se cumplen 15 años desde que el gran Jeremy Brett nos dejó. Lamento mucho no haber tenido ocasión de acabar la entrada sobre él anunciada en la columna lateral. No obstante, brindamos por su memoria; lo hacemos, a riesgo de caer en el tópico, con esta entrañable canción. Innecesario insistir en el error sobre la productora de la serie.




I'm in love with jeremy brett
he was the single greatest sherlock holmes yet
in a series on the bbc
I used to watch him here on a & e

hair slicked back and impecably dressed
his only prop could be a single cigarette
he was an actor in the old regaurd
who took the stage intent to fully become his part

he was a sort of dandy in the classic tradition,
a bon vivant filled with bouts of depression

sundown sunday, kensington high street
in a cabretta with a floral scarf
london's yours, man you got macbeth tonight
a scull in your hands in the fire light
tobacco and champagne and you're feelin alright!
a cab across town and a kiss goodnight

he played a holmes that was deep and dark with faults -
richly complex & brilliantly detailed
a "Damaged penguin" with genious intuition
an animated spider with singular vision
who's only need was a case to consume him
to stave his addiction to a certain solution

David Burke and Edward Hardwicke,
played it perfect as his friend and companion
a kind hearted, affable watson
everyready with a loyal hand in
any case that holmes would command him
I always felt holmes couldn't do with out him

brett's wife died back '85
all the grief triggered manic depression
could see it in his face - that he was heavily grieving
(his heart grew thin and finally stopped beating)

jeremy brett
I never knew you
OH! Darling!
I dedicate this song to you!

F.Q.Orrall

domingo, 29 de agosto de 2010

El Sherlock de Moffat y Gatiss: el regreso

La BBC ha confirmado hoy, tal como habíamos pronosticado aquí hace unas semanas, el regreso de su serie Sherlock. La segunda temporada constará también de tres episodios y se emitirá en otoño de 2011.

lunes, 9 de agosto de 2010

El Sherlock de Moffat y Gatiss

La serie Sherlock, creada por Steven Moffat y Mark Gatiss, se compone de tres episodios, emitidos originalmente por la BBC el 25 de julio, el 1 y el 8 de agosto del presente año respectivamente. Tras la buena recepción del primero, la productora ha sugerido vagamente que podríamos esperar más episodios en el futuro.

Toda adaptación de Sherlock Holmes de calidad se debe un análisis interesante del Canon. Veamos cuál nos proponen aquí:

Skyline
Londres es casi un personaje más

Las dificultades del mundo moderno
Las transposiciones de una narración o asunto a un tiempo posterior al cual éstos se desarrollaban originalmente implica una decisión fundamental ¿la diégesis original es conocida, como realidad o como ficción, en el mundo que postulamos? La decisión más habitual es que no se conozca. Por ejemplo, en el Hamlet de Kenneth Branagh, pese a desarrollarse en un ambiente de principios del s. XIX, nadie parece darse cuenta de que les ocurre lo mismo que en la tragedia de Shakespeare, aunque era muy famosa en aquella época; es decir, se postula un mundo en el Shakespeare no ha existido. El segundo caso, que la obra sí exista en el mundo postulado, es menos frecuente, pero la encontramos, por ejemplo, en el largometrage Mujeres en Venecia, adaptación del Volpone de Ben Jonson, o en la fallida serie Hyde de Moffat, donde los personajes sí conocen la obra original y comentan los paralelismos.

En la serie que nos ocupa se postula un mundo en el que el Holmes literario no ha existido. Un mundo sin Holmes no sería el mismo, no sólo porque no existiría el museo del 221b de Baker Street, en cuyo lugar encontramos una residencia, y demás lugares de culto, estudios, pastiches y souvenirs, sino por el estímulo que significó el personaje para la popularidad de la aplicación de técnicas científicas a la investigación policial, en incluso para su desarrollo —recordemos que Locard lo consideraba su inspiración— . Estas consideraciones han de obviarse, por supuesto, cuando aceptamos el pacto de ficción que se nos propone.

Otra dificultad es que un Holmes contemporáneo ha de renunciar a algunos de sus atributos tradicionales. Un ejemplo es su tabaquismo compulsivo, resuelto por los guionistas con ingenio y humor: «Un caso de tres parches de nicotina». Otro ejemplo, relacionado con lo que comentábamos más arriba, es que Holmes estaba en la punta de la tecnología y la ciencia forense de su época, superando con mucho a la policía oficial. Recordemos, por poner un solo ejemplo, SHOS: «Desde que cacé a aquel monedero falso por las virutas de zinc y cobre en la costura del puño, han empezado [en Scotland Yard] a darse cuenta de la importancia del microscopio». Mantener esa prioridad holmesiana hoy hubiera significado tecnificar demasiado la serie, entrando en el ámbito, casi de ciencia ficción, que ocupan series como SCI, desnaturalizando el personaje.
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Hace cinco años, en China, el callejero londinense era un libro que todo el mundo tenía


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O la policía metropolitana no autopsia a los suicidas o se les pasó un tatuaje


Por último, hemos de señalar que la serie se inscribe en una larga tradición de actualización del personaje. Las primeras adaptaciones fílmicas le situaban sistemáticamente en la época de la producción, porque le consideraban todavía lo suficientemente contemporáneo, de manera parecida a lo que nos ocurre hoy con la serie cinematográfica de James Bond o con Los Simpsons. Hasta el Perro de los Baskerville de 1939, la primera película protagonizada por Rathbone, no se tomó conciencia de que la diferencia de ambiente y tecnología era excesiva y hubo una voluntad de recreación de la época victoriana. Aunque esa premisa se observó en la película siguiente, Sherlock Holmes contra Moriarty, la serie de películas protagonizada por Rathbone pasó inmediatamente a ambientarse en el mundo contemporáneo La voz del terror, 1942— por lo que hemos de situar ahí el primer intento consciente de actualización del personaje, tendencia que no se rompería hasta el Perro de la Hammer, en 1959.

El caso de la muleta de alumino:
El mayor logro de la serie es la coherencia en la motivación de los protagonistas. ¿Qué hace que Holmes quiera a Watson como compañero y viceversa? Al margen de cierta tensión sexual no resuelta, sugerida por numerosos comentarios equívocos, Holmes explicita que necesita un asistente frente a Lestrade (15'45'', primer episodio) ¿Por qué? él mismo da la respuesta «Pienso mejor en voz alta» (47'45'' 1er. ep.), pero, sobre todo; «El genio necesita un público» (48'31'' 1er. ep.); aunque lo dice hablando del asesino, es evidente que se lo aplica así mismo y así lo entiende Watson que responde con un asentimiento irónico, en un diálogo que expresa un análisis en el que estarán de acuerdo muchos lectores del Canon.

Más interesante todavía es la motivación de Watson. La posibilidad de que la herida en la pierna de Watson sea de origen psicosomático es ya clásica. Barring-Gould atribuye la idea a un corresponsal que prefiere guardar el anonimato, pero la explica como una somatización de su inferioridad respecto a Holmes, tanto intelectual como físicamente, a lo largo de sus aventuras. En cambio, en la serie, se considera que la cojera procede de la inacción; echa de menos la guerra y, junto a Holmes, el viejo soldado se siente de nuevo en el campo de batalla, según el agudo análisis de Mycroft (39'30'' 1er. ep.), subrayado en diversas ocasiones del primer episodio, en particular, cuando olvida su muleta en el restaurante para lanzarse a una persecución (51'51''). Esto es coherente con el Canon, ya que se queja de su pierna en SIGN en un momento sedentario y jamás lo hace en escenas de acción, donde debería, precisamente, solicitar la pierna.

Skyline
Ella era el objetivo del asesino, pero Watson la deja sola para ir a proteger a Sherlock: Cada cual sus prioridades

Incluso la señora Hudson tiene una motivación satisfactoria. El hecho de que deba un favor a Holmes justifica la paciencia que tiene con él desde un principio y su difunto marido delincuente la dota de un pasado sugerente. Más importante todavía: la relación con sus inquilinos en el Canon tiene cierta ambigüedad, ya que, pese a ser la propietaria, parece asumir funciones de servicio —contradicción explicitada en los diálogos de la serie repetidamente «I'm your landlady not your housekeeper!»—. Esto queda explicado con sutiliza por el carácter maternal de la señora, del que abusan los inquilinos, a los que no les falta una faceta infantil, como también observara la Mrs. Hudson de la serie de Granada (TWIS).

Holmes y la realidad
Un aspecto muy interesante del Canon, pocas veces explotado en las adaptaciones, es el hecho de que Watson da al público información crucial sobre la vida y los métodos de Holmes y la gente que lo rodea, lo que podría dar una ventaja a los criminales; podemos verlo en una de las películas de la Universal, donde la malvada dice haber estudiado los métodos de Holmes en las obras de Watson. Con la actualización este efecto se amplifica, ya que la información se genera y transmite mucho más rápido. Watson lleva un blog, equivalente a las entregas de la revista Strand; «Estaría perdido sin mi Boswell blogger» (3er ep. 10'53''). La página de Holmes viene a ser el equivalente, en el primer episodio, del artículo «El libro de la vida». Si la creación de falsos blogs atribuidos a los personajes es frecuente, recordemos el caso de Cómo conocí a vuestra madre, dada la particular relación de las aventuras holmesianas con la realidad (que hemos comentado varias veces 1 y 2) aquí juegan un papel mucho más importante. Blogs de otros personajes, en los que podemos trazar sus relaciones y encontrar pistas, son el de la empleada de la Morgue del St-Barts y el de Connie Prince, víctima en el tercer episodio. Entre otras consecuencias, esto hará que Moriarty conozca los hábitos y dirección de Holmes y que éste deba sufrir las burlas de la policía oficial por no saber que la Tierra gira alrededor del Sol.

Un elemento fundamental de los estudios holmesianos es analizar hasta qué punto el Watson escritor modifica los hechos y la cronología y por qué razones, deliberadas o no. En las adaptaciones fílmicas, es fundamenta el análisis del personaje Watson, ya que la narración en este medio tiende a ser objetiva, desde un punto de vista exterior, por lo que la faceta del doctor como narrador y foco de la acción queda necesariamente disminuida. Esperamos tener ocasión de analizar en profundidad estos aspectos; por el momento podemos observar, en relación con esta serie, que, pese a focalizarse la acción en Watson en los primeros minutos, pasa enseguida a un punto de vista más objetivo, en el que aparece a menudo información a la que ni siquiera tiene acceso y, por consiguiente, nunca nos la podría haber hecho llegar como narrador. En esto juega un papel interesante también el blog, ya que vemos en él que Watson saca a veces conclusiones equivocadas, que miente o que oculta datos.

Gigante
A brazo partido contra el Gólem
Los episodios
Estamos, pues, ante una serie que cumple con las dos premisas fundamentales que una adaptación del mundo sherlockiano necesita: un análisis interesante del Canon y un análisis inteligente de Watson. A demás de ello cuenta con actores muy adecuados, con una excelente banda sonora y una bonita fotografía que saca partido de los paisajes y pálida luz de Londres. Todo ello aderezado con los ya inevitables recursos narrativos para expresar las observaciones o deducciones de Holmes —contrapicados, montajes frenéticos, primerísimos planos, cambios en el ritmo, flashbacks, texto sobreimprimido, etc.—, carismáticos villanos —en particular el Gólem, referencia al Creeper de La perla maldita—, simpáticos guiños al Canon —solo hemos mencionado algunos de los muchos que hay— y leales siddekicks —Hasta Lestrade y Mycroft tienen el suyo respectivo— ¿Qué más se puede pedir? Casos interesantes desarrollados en un guión sólido:

Se ha señalado cierta debilidad en la trama policial del primer episodio. Lo cierto es que cumple su papel, que es restringido, ya que la mayor parte del metraje se dedica a presentar a los personajes y el encuentro entre ellos, incluyendo a Mycroft. Lamentablemente, el segundo episodio no puede recurrir al mismo argumento para justificar su debilidad; algunos elementos están tomados por los pelos y las referencias canónicas se hacen más raras o son muy generales; por ejemplo, los dos crímenes de habitación cerrada se podrían relacionar con EMPT y SIGN respectivamente, pero no deja de ser un tópico de toda la novela policíaca desde Poe. No obstante, ha tenido una buena recepción.

Es decir, las acertadas premisas iniciales nos permitían esperanzas de un desarrollo más interesante de las tramas, esperanzas frustradas claramente en «El banquero ciego». La tercera entrega no llega a satisfacer todas las promesas, pero enmienda la confianza perdida allí hasta donde su final abierto, insatisfactorio por definición, se lo permite. La baza de «El gran juego» es meter un gran número de casos breves en un solo episodio, entre ellos el de los planos del Bruce Partinton, en este caso un misil, en una memoria Usb desaparecida.

La falta de claridad de la productora sobre la posible continuación, el final muy abierto y las reacciones de los personajes secundarios en los blogs de la serie sobre la desaparición de Sherlock, Watson y Moriarty, sugieren un truco publicitario, un intento de provocar la reacción del público pidiendo el retorno de sus héroes, como ocurrió en su día tras el incidente de Reichenbach, cataratas sustituidas aquí por una humilde piscina.

domingo, 4 de julio de 2010

Horror porcino

El cerdo, por su anatomía y el color de su piel, tiene un aspecto similar al humano. Esta similitud resulta turbadora, pero puede ser práctica en ciertos experimentos; Holmes comprueba gracias a ella si era posible que Black Peter, en la aventura que lleva su nombre, hubiera sido clavado de un solo arponazo en la pared, como un entomólogo hubiera hecho con un escarabajo, según la imagen evocada por el inspector Hopkins. Para ello, Holmes había pasado la mañana en la trastienda de una carnicería. Cuando Watson se sorprende al verle llegar con un arpón, le responde: «Si hubiera usted mirado en la trastienda de Allaryce's hubiera visto un cerdo muerto colgado del techo con un gancho y a un caballero en mangas de camisa acribillándolo furiosamente lo con este arma. Esa enérgica persona era yo, y me he convencido de que, con toda mi fuerza, no era capaz de atravesarlo de un solo golpe ¿Quizá quisiera usted intentarlo?».

Paget BLAC Gutschmidt BLAC
Ilustraciones de Sidney Paget y Richard Gutschmidt para BLAC

La memorable imagen del cerdo colgado es uno de esos elementos canónicos que ha sido extrapolado en adaptaciones no canónicas. La similitud con el humano se subraya por el falso bipedismo que se sugiere cuando el cerdo pende y la incomodidad por el hecho de que aparezca abierto y desangrado. Quizá la costumbre de guardar los cuerpos humanos destinados a la disección colgados de ganchos, sin duda por falta de espacio en las escuelas de medicina de la época, inspiró a Doyle la asociación de ideas.

Recogemos imágenes de tres de esas extrapolaciones; en Estudio de terror, la producción de 2009 y el juego de ordenador que enfrenta el Detective a Jack el Destripador:

Sherlock Holmes vs Jack the Ripper

A Study in Terror

SH 2009 Ritchie 01

SH 2009 Ritchie 02