miércoles, 28 de abril de 2010

Florin Court

El último día hablamos de art-deco, lo que propicia este rodeo hasta Florin Court, aunque signifique alejarnos por un momento de Sherlock Holmes para hacer una visita a Hercule Poirot.
Las residencias londinenses suelen tener un epíteto que las describe, por ejemplo, «house», como Camden House, se refiere a un edificio con dos pisos y un ático que alberga una sola vivienda, o «Mansions» que se refiere a edificios mayor tamaño, adosados, donde cada uno de ellos alberga varias viviendas al menos actualmente. El detective Belga vivía en una de estas, concretamente en «Whitehaven Mansions, W1», si confiamos en la información que nos da la novela Maldad bajo el sol.

Florin Court 2

Florin Court 1

Florin Court 3
Todo es tan sumamente art-deco, que incluso los carteles de prohibición se escriben en fuente atlas

Florin Court 4

Sin embargo, la serie televisiva protagonizada por David Suchet toma la decisión de hacer vivir al bigotudo sabueso en un universo art-deco, particularmente en las primeras temporadas, por lo que fija su residencia en Florin Court. «Court» se refiere a un gran edificio de apartamentos que ofrece a sus residentes ciertos servicios, de la misma manera que haría un hotel: mantenimiento, restauración que se servía a veces, a través de un ascensor de bandejas, directamente en el mismo apartamento sauna, una emisora de radio, etc. Era un innovador concepto sobre el que se edificó también en otras grandes ciudades, como Chicago y Nueva York. En Londres encontramos varios ejemplos, como Du Cane Court o Hillfield Court. Dada la época de su construcción, son a menudo puros ejemplos del estilo arquitectónico que nos ha dado la excusa para el presente post.

La letra capitular pertenece al alfabeto art-deco diseñado por W.A. Dwiggins en 1930.

2 comentarios:

Illuminatus dijo...

Es el ejemplo más claro de Art Decó que me viene a la cabeza cuando quiero ejemplificarlo. El estilo me pierde y es, sin ninguna duda, de una elegancia tremenda.

Evil Preacher dijo...

A mí también me encanta, si bien tiene una deriva feísta, que yo llamo «estilo autoritario», como en el palacio del Trocadero o la facultad de medicina de la rue des Saints-Pères, en París o el arco de triunfo franquista en Madrid.
Tengo material para hacer una serie en El Predicador sobre art-deco en París, lo tengo pendiente desde hace tiempo, como tantas otras cosas.